El camino hacia la fertilidad es un camino podríamos decir que impredecible y es por eso que cuando tenemos parejas que llegan a nuestros consultorios nos vemos enfrentados a una gran cantidad de dudas e incertidumbres que como médicos hacemos lo mejor que podemos para poder dar tranquilidad y esperanza para animarlos a empezar o en algunos casos a continuar ese camino que iniciaron.
Pero tal vez uno de los momento que menos queremos afrontar es cuando el resultado de un tratamiento no es lo que todos esperábamos y obviamente es normal perder la esperanza y la confianza de si será posible lograrlo en algún momento.
Hay que permitirse tener sentimientos de frustración y dolor ante estos resultados adversos pero siempre tener en mente que muchos logros se alcanzan cuando son precedidos de momentos difíciles y la satisfacción será muy enriquecedora.
Recuerda que un tratamiento que falla no define las posibilidades de que puedas llegar a ser mama, siempre habrá una puerta que abrir y acá estaremos para acompañarte en ese sueño que está en tu corazón.
Siempre existirá una nueva oportunidad y en nuestra unidad de reproducción estaremos siempre dispuestos para evaluar contigo y tu pareja las alternativas para generar un nuevo plan para continuar el camino hacia tu maternidad.
Recuerda que los sueños merecen oportunidades.
